VSS Enterprise

VSS Enterprise

  

 

El multimillonario británico Richard Branson  fundador del imperio Virgin y amante de sofisticados y caros artilugios voladores, ha vuelto a descorchar la botella de champán, esta vez a cuenta del éxito en los aires del desierto californiano de Mojave del primer vuelo de prueba de la nave espacial ‘VSS Enterprise’. En su pequeña cabina con capacidad para seis pasajeros, el célebre empresario pretende inaugurar, a partir de 2011, una nueva era en la industria del entretenimiento: el turismo espacial. El hito tuvo lugar apenas tres meses después del logrado por la nave nodriza ‘White Knight Two’, a la que va acoplada el pequeño prototipo para los viajeros y dotado de amplias ventanas circulares para el disfrute de vistas únicas de la Tierra y del espacio circundante. «Haber visto la nave terminada en diciembre fue un día importante para nosotros, pero ver volar por primera vez a la ‘VSS Enterprise’ nos trae sólo cosas hermosas», declaró Branson poco después.

La elegante silueta de este prodigio tecnológico se elevó hasta los 60.000 metros y permaneció en el límite del espacio establecido para vuelos suborbitales durante casi tres horas. Eso sí, en esta primera ocasión no hubo separación de los dos componentes, aunque los ingenieros responsables de la operación dan por hecho que la nave ha superado con creces todos los requisitos de seguridad necesarios.

Virgin Galactic prevé realizar más vuelos de prueba durante 2010 y 2011, año en el que podrían viajar los primeros turistas espaciales por un precio de 200.000 dólares (unos 150.000 euros) por persona. Un billete asequible sólo para unos pocos, aunque el mundo cuenta con suficientes millonarios como para augurar un floreciente futuro a este negocio, no condicionado por los vaivenes de la crisis. De entrada, la compañía explotadora ha recaudado ya unos 34 millones de euros en depósitos pagados por más de 330 personas ávidas de ser las primeros en disfrutar la experiencia.Comodidad ante todo.

  

La ‘VSS Entreprise’ ha sido ideada y construida por Burt Rutan, fundador de Scaled Composites de Mojave, filial del grupo aeroespacial Northrop Grumman, que ha introducido un novedodo material, compuesto al 100% por fibra de carbono, ecológico, ligero y muy resistente a las fuerzas de la gravedad y al calor. El interior del vehículo es diáfano gracias a sus novedosas ventanas que maximizan la visión desde cualquier punto de la nave. El propio Branson presume de que los pasajeros no sufrirán los bruscos movimientos a los que se ven sometidos los astronautas. «Se sentirán como suspendidos en una plumilla gigante», señaló. Otra de las proezas de sus creadores ha consistido en desarrollar los materiales y la aerodinámica precisos para evitar el aumento drástico de la temperatura de la nave cuando se realiza la maniobra de penetración en la atmósfera.

Para volver a la Tierra, la nave se convierte en un planeador, como la concibió Rutan, quien marcó la historia de la aviación en 1986 con el ‘Voyager’, el primer avión capaz de dar la vuelta al mundo sin escalas y sin aprovisionamiento.

La ‘Enterprise’ está inspirada en un prototipo de nave espacial suborbital llamado ‘SpaceShipOne’, que obtuvo hace seis años un premio de 10 millones de dólares por ser el primer vuelo espacial financiado de forma privada. La nave se exhibe ahora en el museo Smithsonian del Aire y el Espacio.